El sector industrial de Ramos Arizpe comenzó a implementar acciones coordinadas para mitigar los efectos del recorte laboral en General Motors Ramos Arizpe, que afectó a más de mil 900 trabajadores.
La medida fue confirmada por Diego Gándara Cavazos, presidente de la Asociación de Industriales de Ramos Arizpe (AIERA), quien explicó que la decisión responde a factores de mercado global y no a una situación específica de la planta instalada en la región.
Ajuste responde a la baja demanda de vehículos eléctricos
El líder empresarial señaló que General Motors enfrenta una disminución en la demanda de vehículos eléctricos a nivel mundial. Ante este escenario, la empresa optó por operar con un solo turno para mantener su rentabilidad.
“No es una noticia agradable, es una situación complicada. Sin embargo, es importante entender que se trata de un ajuste derivado del comportamiento del mercado”, expresó.
Posible impacto en la cadena de proveeduría
Gándara Cavazos advirtió que, debido a la amplia red de proveedores de General Motors, existe el riesgo de que el impacto se extienda a otros segmentos de la industria manufacturera.
Aunque muchas empresas no dependen exclusivamente de la armadora, el sector mantiene una vigilancia permanente para anticipar posibles afectaciones.
Coordinación con autoridades y cámaras empresariales
Ante este panorama, el presidente de la AIERA destacó que ya se trabaja de manera conjunta con autoridades estatales, cámaras empresariales y la Secretaría del Trabajo.
El tema fue analizado en el Consejo Tripartita de Relaciones Laborales, donde se plantearon acciones concretas para apoyar a los trabajadores afectados.
“La industria automotriz es especializada, pero el talento puede adaptarse. La reconversión laboral es clave para generar nuevas oportunidades”, concluyó.




